Y el tema de la semana es...

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sábado, 2 de abril de 2011

Tantito de mí.

Escribir una biografía siempre es complicado, más aún cuando se trata de ti, porque no todos tenemos conocimiento absoluto de nosotros mismos, aún cuando queremos creer que es así. Claramente es mi caso. Pero empecemos por lo básico, a ver qué surge después.
Nací un miércoles (¡máster!) de algún mes de algún año, me habría gustado más nacer un jueves, pero eso lo haría perfecto.
Soy la tercera de 4 hermanos, actualmente, la más rebelde, amargada y jorobante de los cuatro, sin embargo, sé que en algún momento, eso tendrá que cambiar.
Me llamaron igual que a la madrina de mi madre, pero jamás uso mi nombre en internet, y aunque la gente cree que es por miedo o porque equivocadamente creen que odio mi nombre, es tan sólo porque me gusta mantener un límite con los flujos de información. Por lo que uso el seudónimo "Sou".
Mi vida y formas de ser están colmadas de contradicciones.   
Jamás me callo, no sé porqué,  podría hablar todo el día, de cosas relevantes o irrelevantes, da igual, pero no puedo evitarlo, y aunque desespero profundamente a algunas personas, me alegra conocer a quienes les gusta escucharme.¿Mis creencias? Se supone que soy católica, pero no creo realmente, deposito mi confianza en cosas como el destino, la ley de la atracción o el karma.
No me gusta demasiado hablar de mí, porque seguido se me sale lo soberbia o arrogante. Pero intentaré cambiarlo esta vez.
Una de las cosas que más amo en la vida es dormir, aún cuando tiendo a desvelarme; sin embargo, a veces no tengo mucho control de ello...duermo hasta saciarme. Puedo dormir en cualquier parte, en toda posición, en cualquier momento, a veces me espanta un poco. Lo único favorable para los demás...es que me mantengo callada mientras duermo.   
Cuando era pequeña, mi comida favorita eran las "rajas con papas" que me preparaba mi mamá, pero actualmente la "Pechuga cordon blue" es la que encabeza todo guiso para mí.
 Jamás me doy cuenta de lo que como, solo lo hago, sin importar si le falta sal, o si se pasó de pimienta. Cosa que suele molestarle a mi hermano mayor.
Solía dividir a mis hermanos en "Hermano al que quiero, al que no y Frida" Pero ahora no parece haber distinción.
Viví la secundaria de una manera un poco diferente, y me alegra conservar a mis mejores amigos.
Mi color favorito en el mundo es el rojo, aunque el 50% de mi ropa es negra y elogio demasiado al azul.
 No puedo definir exactamente mi forma de ser, porque cambia con cada persona, pero siempre hay una constante, algo en común con todos, algo que siempre me define: Soy enojonsísima.
 Todo en la vida puede hacerme enojar...en especial mis hermanos.
He sido en exceso malagradecida. Un ejemplo es mi hermano mayor, al cual privo de casi toda muestra de afecto, aún cuando es de los pocos que recuerda mis cumpleaños  y me da detalles, anulando así, todas aquellas molestias que me causó durante el año entero.
Regularmente enfermo de las vías respiratorias, y suelo dramatizar y decirle a la gente que moriré...han dejado de creerme...
 Amo profundamente el helado, aunque me hace enfermar. Adoro la manzana y me fascinan las galletas oreo.
Tengo una tendencia a dejar inconclusas las cosas, con la cual siempre trato de luchar. Dejé los scouts a los 8 meses porque me inflaron el ego y sentí que perdía mi tiempo; dejé los cursos de inglés y computación,  por qué computación porque me aburría mucho la clase, aún cuando amaba la de inglés. Medio me arrepiento.
Mi animal favorito es el león, pero le temo a los gatos.
Me gusta leer, pero no tengo un género específico, solo sé...que detesto los libros de superación personal.
Me la paso dibujando, todo el tiempo, aún cuando mi muñeca esté lastimada, ahí estoy, dibujando.
He pensado varias veces en dejar la escuela, pero siempre acabo pensando que es una tontería. Y continúo.
Amo profundamente los jueves, debido a que, según mi manera de ver la semana, es el día más alejado del odioso lunes, el cual está cubierto de una vibra completamente siniestra y malvada.
Tuve dos seres vivos a mi cargo y los 2 fallecieron, después del último (que fue el que más me dolió) prometí no volver a poner vidas a mi cargo...hasta que aprenda a darles todo.
Tiendo a reemplazar a la gente, a veces, es a propósito. Pero siempre queda un poco de ellas, y siempre se llevan una parte de mí.
En algún momento de mi vida llegué a pensar que aún cuando lo mío podría ser el arte y las humanidades, podría ser un desperdicio de talento. Erraba.
No me gusta depender demasiado de las personas, me hace sentir inútil y me frustra.
 Hay una parte en mí que es buena y sensible, la cual tiende a fastidiarme. Tengo la teoría de que las personas malas tienen una vida muchísimo más fácil que las buenas.
 Tengo un humor negro que hace que me burle de las personas en cualquier circunstancia, pero claro, siempre soy de las primeras, si no es que la primera, en burlarse de mí. No tengo problema en que se burlen un poco de mí, siempre y cuando antes, se burlen de sí mismos.

No odio la hipocresía, pero tampoco me gusta practicarla a propósito, y en un afán de evitarlo, seguido tiendo a ser en exceso directa, hiriendo así, un montón de sentimientos.

 Debería parar aquí. ¿Ven lo que digo?...jamás me callo...



Este post fue escrito por Sou.

viernes, 1 de abril de 2011

Preludio: Autobiografía - Daniel

Introducción
Empezaré por decir que, entre otras cosas, soy escritor y mi nombre de pila es Daniel. Dedico cierta parte de mi tiempo a escribir, por lo tanto, soy escritor. También, dedico cierta parte de mi tiempo al deporte y al arte, sin ir en más detalles, también soy deportista y artista.
Antes que nada, soy alguien egoísta. Escribo esto sólo para mí y con el único fin de entretenerme, analizarme, extraer mis ideas y mejorar como escritor. A lo largo de este ‘ensayo’ de mí, será bastante obvio que no pretendo divertir ni entretener a nadie más que a mí.
Prepárate para un ensayo aburrido, porque no hablaré mucho acerca de los sucesos importantes o interesantes de mi vida, de mis actividades (a pesar de que ya mencioné que soy escritor, artista y deportista), de lo que me gusta o disgusta, etc., me limitaré a hacer un análisis de mí. Mi historia no es muy interesante, tampoco es mejor ni peor que lo demás. Muchos tenemos vidas “interesantes”. Es más, el hecho de que algo sea “interesante” depende de quien lo considere así.
Claro que podría hacer de esta autobiografía algo muy interesante, pero como dije, me limitaré a hacer algo similar a un análisis de mí. Si decides continuar, yo te advertí que sería aburrido. En serio, te conozco, querido lector, no te será agradable.
Antes, otra sutil advertencia: NO TE VA A GUSTAR, ES UN POST LARGO Y ABURRIDO. NO PIERDAS TIEMPO.
…Y otra más, un tanto más directa: NO LO LEAS SI NO QUIERES ABURRIRTE.
…Y una última, un tanto más agresiva por si pensabas que bromeaba: NO LO LEAS.

Inicios e infancia

Nací siendo el primer hijo de un padre y madre jóvenes e inmaduros, pero con inteligencia y conocimientos muy superiores a los de muchos otros padres. No está de más decir que su educación fue bastante buena y cuidaron bien de mí, pero en general fracasaron como padres, hay que admitirlo. Por ahora, eso será todo en cuanto a mis antecedentes.
Describiría a mi yo en la infancia y pre adolescencia como alguien ingenuo, con malos hábitos y en ocasiones, flojo, pero muy curioso y competitivo. En esos tiempos, pasaría la mayoría de mis días leyendo algo –después de aprender a leer, claro está-, tratando de aprender algo o tratando de vencer a alguien en algún deporte o videojuego.
Comencé a cambiar hacia los inicios de la adolescencia, cuando comencé a sentir la ingenua necesidad de ser alguien “importante” y “hacer algo de mi vida”. Mi inseguridad me llevó a buscar la aceptación y el afecto de mi “entorno” por medio de los logros. Eventualmente, esto me trajo muchos problemas existenciales.
Además, fui educado con “fuertes” creencias religiosas, creencias que, para un niño de 8 años débil ante su “entorno” y con problemas existenciales y de otros tipos, son difíciles “rechazar”. Mi rechazo hacia la religión católica (religión con que fui educado) y a las creencias a las que una parte de mí se aferraba, fue algo muy difícil para mí y supuso un cambio muy drástico en mi vida, toda una revolución, más problemas existenciales… Así fue como comenzó mi “rebeldía”.

Adolescencia y problemas

A pesar de que sobresalía de los demás por mi condición física, buena memoria o excelente capacidad de razonamiento, solía ser una persona bastante “común” hasta que decidí dar un gran cambio en mi vida un 24 de Marzo cuando tenía 15 años.
En ese momento decidí cambiar mi vida, decidí que si quería hacer algo, lo haría bien, me tomaría tiempo, lo haría mejor que los demás y mejor que yo mismo. Me propuse ser el presidente de México, pero después me rendí y decidí que me conformaría con llevar una vida sencilla como vendedor de hot dogs.
Entonces tuve más problemas. Mientras yo intentaba mejorar y “ser alguien”, mi “entorno” esperaba que yo me comportara como todas las otras personas, que fuera una persona “común”, que no me esforzara más de lo estrictamente debido. Iba completamente solo por un camino que nadie más quería recorrer.
En esta época, me describiría de la misma forma que en mi infancia, con algunas diferencias. Ahora, era alguien “rebelde” (por decirlo de alguna forma), y con “rebelde” me refiero a mi obsesión por cuestionarlo todo.
Ahora, además de ser alguien curioso, también cuestionaba TODO lo que podía, aún a mí mismo. Dejé de ser la persona a la que le decían cómo hacer las cosas y las hacía sin pensarlo. Todo esto es bastante normal en la adolescencia, de hecho, aunque en mi caso es muy notorio lo bastante que salgo de lo “común”. Mi “rebeldía” fue un paso esencial en mi camino a la madurez.
Además, durante cierta época tuve bastantes problemas, problemas de los que nunca he hablado con nadie y otros cuantos que he mencionado vagamente. Problemas de todo tipo, problemas económicos, familiares, físicos, etc. Ni siquiera se me ocurre qué tipo de problemas no tuve. Problemas sin los que difícilmente alguien podría comprenderme, pero de los que definitivamente no hablaré más. Además, ninguno de los problemas que me afectaban dependió directamente de mí o de mis propias decisiones.

Cambios y madurez

He pasado por muchas cosas, he logrado muchas cosas, he adquirido muchas habilidades y he podido hacer muchas cosas mejor que los demás. Me he demostrado que soy capaz. Algunos de los logros que he tenido y habilidades que he adquirido son: Construcción de edificios a escala con mondadientes, dibujo de copulaciones caninas, canto estilo Jigglypuff, alquimia con animales y reencarnación (no muy seguro de su eficacia aún).
Hasta el momento no he fallado en algo que me haya propuesto, lo he logrado todo. Excepto volar, al parecer los humanos no somos lo suficiente aerodinámicos como para volar… Aún usando una capa roja y saltando de un quinto piso -y si te lo preguntabas, sí me aseguré de beber gasolina antes de saltar, no funciona.
Una de las habilidades más importantes que he adquirido es habilidad social. Esta “habilidad social” que he adquirido comprende muchas cosas como: Ser tan agradable o desagradable como yo quiera, hacer que las personas me respeten, quieran, teman, odien, y lo más importante, puedo entender perfectamente a las personas, saber qué quieren, qué “buscan”, cuáles son sus temores y ambiciones, qué hace que sean felices o infelices. Por ejemplo, sé que al jugar The Leyend of Zelda sólo buscas obtener rupias. Sé que en las noches lloras porque perdiste tu membresía de World of Warcraft. No me engañas.
Gracias a esta “habilidad social”, he sido capaz de “extraer” ideas de los demás y aprender de ellos. Ha sido de gran utilidad, de hecho, no estaría mintiendo al decir que soy como la conformación de pequeñas partes de otras personas más lo que yo mismo he desarrollado, pensado, ideado, etc.
Actualmente, sigo probándome a mí mismo de lo que soy capaz, pero ha habido un cambio muy importante. Ahora actúo completamente en función a mí mismo, soy casi totalmente libre de la presión social –Al menos mucho más libre que cualquier persona que haya conocido. Debido a esto, he tenido muchos problemas en mis relaciones, a la mayoría de la gente le parezco agradable sólo hasta que decido dejar de hacer esfuerzo alguno para serlo. Vivo completamente solo (en un sentido no físico) y no tengo ninguna relación directa “verdadera” con nadie (como amigos, por ejemplo), aún con las personas a las que, de alguna forma, quiero. En resumen, me gustan las relaciones, pero no me importan en lo absoluto –mientras no me “quiten” tiempo, en ese caso si me importan y es entonces cuando “termino” con esas relaciones.
Actualmente, aún me describiría como alguien muy curioso, muy competitivo y “rebelde”. De hecho, aún me describiría como alguien “ingenuo”, una ingenuidad que me ha llevado mucho más lejos que a los demás, el tipo de ingenuidad que tiene alguien que ha logrado todo lo que ha querido y cree que puede lograr aún más.
En cuanto a los cambios, ahora soy alguien casi completamente libre de malos hábitos, alguien que trabaja tan apasionadamente por sí mismo que sería imposible decir que es “flojo”, alguien que se comprende tanto a sí mismo que puede decidir qué no le gusta de sí mismo y qué sí y que puede cambiarlo a su voluntad, alguien que sabe perfectamente lo que quiere, hacia dónde va y cómo va a llegar.

Epílogo

Este es, grosso modo, el camino que me ha llevado a ser como soy ahora, un pensador analítico obsesionado con mejorar y aprovechar el transcurso del tiempo, alguien que recorre un camino iluminado y sabe a dónde va, pero va completamente solo. No me puedo quejar por estar solo, después de todo, es por esto por lo que he trabajado toda mi vida.
Puedes, o no, creer lo que escribí libremente, de hecho, escribí algunos hechos falsos para mantener un nivel de seriedad bajo.
Soy Daniel. No esperes nada entretenido de mi parte, mi intención no es entretener a nadie –Aún así, tampoco tengo por intención explícita aburrir o carecer de ideas interesantes para los demás, esto depende de cada persona. No soy más que ideas, ideas basadas en conocimientos, experiencia y razonamiento. Si te entretienes, o no, con lo que escribo, es tu pedo.
Conozco acerca de muchos temas y puedo construir la torre Eiffel con mondadientes y chicles.

¿Y cómo soy?

Si llegaste hasta aquí, con gusto te regalo una perturbadora foto de mí. Úsala como quieras:
Saludos.
PD: Fue genial escribir esto, no tienen idea.

Este post fue escrito por Daniel.

jueves, 31 de marzo de 2011

Ego boost


Creo que no hay cosa más difícil para escribir que una autobiografía.
Y lo digo porque tiene que ser real, sin presunciones y aún así, interesante para el lector, sin duda uno de los escritos con más dificultad.


Y para dar una buena primera impresión quiero hacer esto divertido y, como es mi costumbre, lleno de banalidades. Redactaré 3 listas, una con datos básicos acerca de mí, otra con las cosas que me hacen sentir orgulloso y la última de cosas que me gustaría hacer, cambiar, arreglar o de las cuales no me siento cómodo.


Datos básicos.


Nací en 1988 a mediados de año.
Casi no creo en los signos del Zodiaco, así que prefiero decir que soy Dragón de tierra (aparte de que se escucha mejor que decir "Soy Géminis").
Amo el arroz
Me desvelo muy seguido.
Definitivamente prefiero inteligencia a belleza.
Me desesperan las faltas de ortografía.
Me gusta la lluvia.
Mi animal favorito es el cuervo, ya saben, por eso de que sacan ojos.
Odio tener ropa puesta.
Cada que llego a un lugar con reglamentos, trato de buscar algún hueco en esas normas.


Me enorgullece:


Tener un metabolismo lo suficientemente rápido para comer como si no hubiera un mañana y no subir tanto de peso.
Haber pasado Metal Gear Solid 3 en experto y sin alarmas.
Saber tocar la guitarra, lo suficiente como para haber sido invitado a 2 agrupaciones.
Haber viajado a otro estado de la república sin compañía.
Mi trabajo.
Mi habilidad mental.
Mis amigos.
Mi habilidad con las cartas.
Ser chilango.
El gusto que tengo por Batman (desde niño, cuenta mi mamá).
Esas ocasiones en las que mi humor es involuntario.
Mis piernas y mis labios.
Los momentos que pasé en la secundaria.
La manera en que analizo a las personas.
Mi cabello.
Nunca he perdido una pelea (en la vida real, obvio).
El humor negro, ese que no todos entienden o del que no cualquiera puede reír.
Casi no lo hago, pero mi habilidad para mentir perfectamente me sorprende.


La otra lista:


Soy muy flojo y procrastinador.
Mi letra es muy fea.
No me gustan los niños.
Preferiría jamás tener hijos.
Me desagrada ver juntos mis pulgares.
Las personas que no quieren aprender.
Los que no saben argumentar.
No estoy seguro de que me desagrade del todo, pero no me gusta mentir.
Los pocos prejuicios que me quedan
Que se pongan a escuchar música sin audífonos en lugares públicos.
La comida caducada.
El reggaetón.
Odio que me mientan.
Duckface.




La foto se las debo, porque las que tengo ya están viejas (más de 3 años) y la única que me toma fotos es mi novia, y pues estoy escribiendo esto meintras ella duerme.

miércoles, 30 de marzo de 2011

Esto no es un detector de mentiras... ¿Cierto?


Y bien ¿Qué son las autobiografías? Le llamo así a ese texto que un profesor te fuerza a escribir en  la escuela, en él debes hacer públicos algunos aspectos de  de tu vida privada.
Por lo general son incómodas, absurdas, largas y lamentablemente, en algunos casos,  “obligatorias”. Esto hace que recuerde las autobiografías de mi pasado, simplemente, horribles.
Como todos ya han podido notar, odio las autobiografías.
                ¿Acaso no existe derecho a la privacidad? Además de inmiscuirse en asuntos personales, no se conforman con simple información como: nací, fui a al kínder, crecí, fui a la primaria, luego a la secundaria, en algún punto de esta etapa mis hormonas se alteraron y caí en la “rebeldía” como todos los padres suelen llamarlo, o crisis de identidad como suele decir el psicólogo de tu institución del que siempre todos  huyen, pase a prepa, me enamoré, sigo enamorada, seré alguien importante (espero), me casaré y algún día moriré. Esa es y será probablemente mi existencia ¿Qué más necesitas saber? Un resumen detallado de mi vida no puede interesarle a personas ajenas a mí, ni siquiera al maestro y no le importaría hacerlo más que por fines escolares. Entonces ¿Para qué arriesgarse a escribir información de verdad y correr el riesgo de que algún estudiante lo lea?  para qué hondar en preguntas extrañas como: ¿Y cómo te sentiste al respecto?¿Quiénes fueron tus amiguitos de la infancia? ¡Para qué necesitan esa información! Hay datos personales que, simplemente, es mejor dejarlos así, personales.
Y si, ésta es la parte en la que suelen preguntarse ¿Qué es lo que ella esconde? – Y claro, es donde yo suelo decir- ¿Qué es lo que yo puedo esconder?, nada, simplemente nada (y lo admito, eso fue sarcasmo) en realidad pienso que todos tenemos una parte de nuestra vida que sabemos que no es necesario contar.
Después de todo, diré alguna que otra cosa de mí.
Nací en Durango, nada especial antes y nada especial ahora, viví ahí por algún tiempo, luego me mudé a otra cuidad (dejémoslo en otra cuidad) y termine en un pueblo-cuidad llamado “Guamúchil”, lo cual me recuerda que la primera vez que me mencionaron tal nombre puse cara de ¿Perdón? Y cuando llegué a ese sitio lo primero que dije fue:
 -NO, díganme que no es cierto.
Pero algo que, afirmo, aprendí en este lugar, además de que abunda el polvo, ( y eso no es de gran ayuda para mi alergia, por lo cual continuamente cargo con una gripa atroz y el estresante moco incomodo que se te sale sin avisar) aprendí que un lugar no se forma por lo bonito que puede ser, sino por las personas que conoces en él, y claro, si se trata de las personas, amo este sitio, así como lo amo a él… en fin, continuando con mi vida, quiero ser artista. Ya sé, ya sé, no tengo futuro, las personas suelen decirlo después de poner cara de Ella morirá de hambre.
- ¿A quién le importa?
R: A mí, así que pueden dejarme con mis problemas futuristas.
Sinceramente creo que tengo más futuro ahora que cuando quería ser boxeadora (Dato que pocas personas sabían… ¿Y qué?) Otra cosa que he dejado entrever es que  no soy muy femenina, y aunque no lo había dicho directamente, la parte de Boxeadora dice algo al respecto, y siento que esa es la razón de que tenga más amigos que amigas, puesto que siempre he sido de la idea de que las niñas son unas lloronas (porque yo lo soy, claro) y tengo el (poco común) hábito de pegarle a la gente. Sé que no es una buena forma de relacionarse con los demás, pero yo lo llamo exceso de confianza.
Bueno, pasando a lo que por lo general hago en mis ratos libres: me fascina leer, es como escapar momentáneamente de la realidad. No es crea que la mayor parte del tiempo es mala, pero en ocasiones es tan igual y con esto no digo que es aburrida, algunas veces las personas se cansan del barbullo del exterior. Otra de las cosas que me gusta hacer es dibujar, ahí es donde desbarato mi creatividad, aunque la verdad, no es que tenga mucha, puesto que todo el tiempo comienzo con un ojo ( y por lo general, es el mismo ojo) y de ahí me voy a la cara de la mona (porque casi siempre es una mona), eso me hace sentir relajada, y cuando tengo la hoja y el lápiz, creo que puedo conseguir cualquier cosa. Algo que no suelo decir es que dibujo ojos de acuerdo a mi estado de ánimo, y esto es extraño, porque usualmente me quedan sorprendidos.
Siempre observo a la gente, me he dado cuenta de un sinfín de cosas que nunca habría notado antes cuando era más sociable y no es que no me guste serlo, sinceramente, al contrario, me gustaría pero tengo problemas con las palabras saliendo de mi boca, así que prefiero estar quieta y observar; una cualidad que adquieres después de tanto estar ahí como ausente (muy a la Neruda) es que en algún punto dejas de escucharlo (Sé que suena extraño, y bastante difícil, casi imposible) y más si menciono que en mi salón hay aproximadamente 50 personas tan diferentes que nunca podrán llegar a tener una sola conversación en armonía.
Suelo pensar que soy una persona a la que le guste llamar la atención, por esa extraña sensación de voy a meter la pata, como se diría coloquialmente. En mi apariencia prefiero colores tranquilos y modestos como el beige, azul marino, gris, mi novio dice que en ocasiones soy extravagante, aunque la verdad en los 17 años que tengo no me he encontrado extravagante.
                ¿Algo que necesites saber? Me considero una persona feliz y creo que el amor de verdad existe. Aunque no soy muy confiada, me gusta escuchar a las personas e intentar ayudarles. Me gusta que confíen en mí, pero odio contar mis cosas y odio que me las pregunten, una característica sobre mi persona es que huyo y (Creo que lo mencione antes) no me gusta hablar sobre mí, razón por la que las autobiografías no son mi hit.
En conclusión, no siento pasión por las autobiografías ni ningún tipo de textos que me describan, porque casi siempre termino poniendo más de lo que pensé al inicio.
Existimos personas sin facilidad para expresar hechos en nuestra vida, aunque probablemente yo si tenga esa facilidad (probablemente por escrito y no hablando) prefiero pensar que no es así y creer en eso. Me gusta, simplemente, guardarme esa parte para mí.
Así que, después de la parte de: HÁGASE NOTAR que odio las autobiografías, reitero mi opinión: Son textos incómodos e innecesarios, aunque claro, respeto el derecho que tiene cada persona sobre decidir  cuanto de su vida quiere dejar ver.

martes, 29 de marzo de 2011

Me gusta pensar que somos como los Power Rangers.



Las autobiografías apestan. 
Es decir, no dicen nada importante (al menos desde mi punto de vista). A ustedes qué les importa dónde nací, cuándo, en qué año fui gobernadora de mi estado? Y eso dicen las biografías de las personas importantes, las de las personas normales son sencillamente deprimentes. Una autobiografía es la mejor manera de que la vida te recuerde lo poco que has hecho.

Al principio del año en tercero de secundaria mi maestro de español nos puso a hacer una. Llené media página con lo que había hecho y una con lo que quería hacer. Y creo que así no funciona, pero lo puedo intentar:

Me llamo Malibeh pero todos me dicen Mali (si, como el país)...Menos los que no me conocen porque...pues no saben cómo me llamo. Soy la segunda escritora mas joven y probablemente la mas estúpida y quejona que van a leer (no me estoy dando para abajo, querido lector, sólo doy a conocer los hechos). Me gusta pensar que mi manera de escribir es "casual" aunque "vulgar" y "mundana" también quedan. 

No me siento muy confiada ahora mismo, porque usualmente al escribir se me ocurre una idea, que desarrollo en mi mente (mientras estoy en clase, casi siempre) y luego llego a mi casa y la escribo sin importarme demasiado si es entendible o no, luego le busco faltas de ortografía, typos y la posteo. Esto es diferente; me dan una idea, yo tengo que desarrollarla.

Para hablar de mí voy a robar algunas cosas de mi otro blog (del que no voy a poner el link, para que vean que no es nomás por hacerle promoción).
Hay muchas cosas que me gustan (aunque hay mas que no me gustan) y una de ellas es usar paréntesis (y qué si dicen que son para gente que no sabe ordenar ideas?). Me gusta leer sobre asesinos seriales (y leer en general), el cereal, los malos juegos de palabras y la mala cacofonía (codazo, guiño, codazo). Tengo muchos amigos y muy pocas amigas (es mal de familia, dicen) tengo 4 hermanas mayores y mis papás todo el tiempo creen que "ando de novia" aunque nunca es verdad. Pienso mal y me ofendo por cosas tontas, pero se me olvida rápido.

Ahora mismo estoy escuchando Cruz de navajas mientras escribo y me pregunto si esto será entendible, me planteo que no importa y lo descarto, porque esta vez sí importa.

La verdad, darse a conocer es difícil. Siempre das una impresión errónea de ti mismo. No puedo poner muchas cosas buenas porque qué insoportable, y no puedo poner muchas cosas malas porque qué patética, así que mejor balbuceo nimiedades sobre mí y al final no digo nada.



Yo soy la del bigote.






lunes, 28 de marzo de 2011

Yo, yo y yo.


Es domingo y hasta hoy me digné a escribir esto. Probablemente piensen que lo hice porque soy “buena mexicana”, pero la verdad es que no. Las mejores excusas que he encontrado son: a) Trabajo mejor bajo presión y b) No soy buena hablando de mí. Eso de hablar de mí nunca me ha salido bien… Supongo que es, en parte, por el hecho de tener que aceptar las derrotas y a la vez, tener que arrastrar la modestia. Así que, después de pensarlo meticulosamente, me pareció que lo mejor que podía hacer era dar datos o hechos aleatorios de mi vida.

Nací un miércoles hace 17 años y he vivido 6235 días. Por defectos físicos que se sepa que soy pequeña. Vivo en un lugar que no me apasiona y (por derecho de antigüedad) le tengo mucho cariño; basta mencionar que tiene nombre de árbol y el municipio en sí, tiene nombre de general muerto en la Revolución. Dentro de mi personalidad destaca el hecho de que las personas que me conocen dicen maravillas (mi modestia ya se está raspando en el suelo) y dentro de mis mayores defectos está el ser terca, a veces vulnerable y temperamental. Vivo aquí desde que existo y Guadalajara es mi segunda casa.

Puedo resumir mi vida en estos sucesos:

Conozco a mi mejor amiga desde que iba en segundo de primaria. Nunca conocí a mi hermano favorito. La secundaria ha sido, hasta ahora, la mejor etapa de mi vida. La mayoría de mis amigos son hombres y los he encontrado en la secundaria y en la preparatoria. Me dejé seducir por el Internet a los 12 años. He participado en muchos concursos pero nunca suelo ganar nada. Una de las mejores decisiones que he tomado ha sido cambiarme de prepa y darle un giro de ciento ochenta grados a mi vida. Lo admito, soy gamer en lo más profundo de mi corazón. Prefiero estar con una sola persona a estar en una fiesta. He cambiado de profesión más de 10 veces y aún no sé que decidir. He tenido varias relaciones, por ahora sólo estoy comprometida.

Y ya no sé qué decir.

He escrito mi autobiografía aproximadamente tres veces en mi vida, y tengo que admitir que todas eran horribles. Una incluso una comenzaba con el hecho de que el año en el que nací coincidiera con la muerte de Kurt Cobain. Escribir sobre sí mismo debe ser un arte que aún no comprendo, pero, con suerte y si el mundo no se acaba en el 2012 (Y si llego a ser famosa) están todos invitados a leer la biografía que, con gusto, alguien más estará dispuesto a escribir (Mínimo espero tener un artículo en Wikipedia, si es que aún existe)

Por ahora, conformémonos con estas verdades a medias


Y claro, una foto de mi pos pa' que sepan quien soy.
(Aparte, para que noten que soy toda una agtista)